El agua en el habitáculo y el ruido de viento a velocidad suelen compartir origen: en algún punto de la línea de estanqueidad hay una abertura. Pero el origen rara vez es la propia junta: más a menudo ha cedido un clip que la sujetaba o un tapón de carrocería se ha salido de su agujero.

Acotar el origen

El faldón está mojado pero la moqueta seca: la goma de puerta ha perdido su superficie de contacto. Observe la marca de aplastamiento al cerrar la puerta: si está interrumpida, la goma no apoya en esa zona.

La moqueta está húmeda bajo los pies y el techo seco: puede que el agua no venga de la puerta sino de un tapón de carrocería. Levante la moqueta y revise los tapones del piso; cierran agujeros dejados por la fabricación y con los años endurecen y encogen.

Tras la lluvia se acumula agua en el maletero: sospeche de los tapones del piso del maletero o de la junta del piloto trasero.

Un silbido solo a velocidad: puede que no haya entrada de agua. La goma apoya pero ha perdido tensión en un punto, y el aire silba al pasar por ese estrechamiento.

La goma se sale al cerrar la puerta: las grapas o clips que la sujetaban han cedido. Una junta no se queda en su sitio por sí sola.

Clips y grapas de junta

La goma de puerta se agarra a la carrocería con su propio canal, pero en las esquinas y los pasos de pilar se fija además con clips o grapas. Cuando esas piezas pequeñas ceden, la goma se levanta primero en la esquina y luego se afloja en todo el recorrido. Pegar la goma es un apaño; lo correcto es renovar el clip roto.

Tapones de carrocería

Los tapones de goma del piso endurecen con los años y pierden diámetro. Nuestro catálogo los ofrece en medidas separadas —oval, grande, mediano, pequeño y mini— y medir el agujero es la única forma fiable de acertar.

Para una reparación duradera

Una vez localizado el origen, junta, clips y tapones deben valorarse juntos. Cambiar solo la goma y dejar los clips viejos significa que la misma fuga vuelve una temporada después.